Es necesario cruzar el rio para llegar a la hermosa comarca que ellos habitan:
Es... la alegria de ver la antigua casona patronal que alberga a la familia, el jardin bien cuidado y en todo su esplendor primaveral:
Es... un paseo por los alrededores para ver a las ovejas saltar y comer pasto al atardecer:
Es... compartir una comida sencilla y amable, mientras la ventana enmarca el paisaje de todos los días:
Es... despedirse del lugar con tristeza y emprender el regreso hasta la comarca propia:
Hasta siempre queridos amigos, este camino nos puede traer de vuelta... sí Dios quiere!!
(este relato es para mi querida amiga: la señora Meyer)









Cuando no nos sentimos felices es sólo porque no queremos.
ResponderEliminarLa felicidad la creamos y vivimos en la simpleza.