jueves, 31 de octubre de 2019

Agua y jabón


Gladiador: "es más fácil quitar la tierra de las manos, que la sangre".

Muchas veces, me he enojado mucho.
Con motivo del terremoto, el inolvidable 2010, fuímos a Coronel a ver a algunos familiares. Lo que encontramos fué tan horrible como inesperado. La querida ciudad se había transformado en un festín para ladrones. Robaban los que no tenían y los que siempre dicen que no tienen. Es una de las pocas veces, en mi larga vida, que le grité a alguien: ladrona, ladrón!!! Fué de impotencia e incredulidad. No siempre se puede contener la ira.
Con los episodios recientes, en peor escenario... volvió ese sentimiento. Uno de mis hijos me aconsejó: no juntes odio reina. Ya era tarde; pero esta vez, le pusé remedio pronto y canalicé toda esa energía positivamente: limpié mi vereda y retiré cada piedrecita, para que mis vecinas transiten sin estorbo; saqué malezas para liberar a unas amapolas que se ahogaban; me cansé, estropeé mis manos pero no dañé a nadie. Al final de la jornada, agua y jabón.
Esta mañana, saludé a cinco vecinos y conversé con dos; todo normal en mi barrio. Las personas decentes, siguen decentemente con su vida.

(Publicado, en Fcbk, el 20 de Octubre de 2019).

miércoles, 30 de octubre de 2019

"Mi reino no es de este mundo".


Lo dijo Jesucristo, el Hijo de Dios.
Yo digo que soy cristiana y lo digo con gran temor, porque no soy digna, es por su misericordia.
Vivo en Chile, pero no es mi verdadera patria; es el lugar que se me ha asignado para mi estadía.  Los cristianos, vivimos en una realidad alterna: estamos en el mundo, pero no somos de aqui. Es simple, pero no simplista. Amo esa idea, esa idea me sostiene. Mi bienestar no depende de nada terreno, mi vida esta en manos del Padre. De niña lo vivo así, porque crecí cantando ese tradicional himno "soy hija del Rey...".  Era muy joven cuando ví a personas de mi congregación en protestas callejeras, pedían la salida de un gobernante.  En mi corazón me costó admitir que ellos, líderes de iglesia, eran más de este mundo que los que llamaban mundanos.  La Palabra es clara: las autoridades son necesarias y nuestro primer deber hacia ellas es orar para que, a tráves de ellas, tengamos una buena pasantía; hay un segundo deber, procurar la paz en el lugar que habitamos, porque esa paz será la nuestra.
Te dices cristiano?
No te toca alborotar, ni  protestar; te toca hacer el bien y pedir misericordia, Al que contiene el mundo en la palma de Su mano.
No importa quíen es el gobernante de turno... los cristianos dependemos del Creador del Universo, en esta vida y en la otra.

martes, 29 de octubre de 2019

Vandalismo en Chile


Wladimir me trajó esta foto, la tomó en Concepción: mamá, por qué? No tengo una respuesta que él ya no conozca.
Es la furia desatada en Chile.
Una parte de los ciudadanos festina con la "rebelión", tienen sus razones; yo estoy triste, tengo las mías también.
Creía, ilusa, que el caos había terminado pero no es cierto. Se suman más personas "espontáneamente". Los manifestantes han destruido mucho, como sí no hubiera mañana; esto me recuerda a una compañera de curso que tuve, caminaba expuesta a la lluvia para resfriarse y no asistir a los exámenes de fin de semestre... los exámenes, sólo se postergaban, no desaparecían. Destruyeron el Metro de Santiago, orgullo del pais, como sí "mañana" no fuerán a  necesitar transporte.
He llorado mucho por esta situación; igual que, en la infancia, cuando un niño destruyó mi juguete sólo porque no era suyo... y ahi quedó sin poder jugar tampoco.

sábado, 26 de octubre de 2019

Fecha de vencimiento.

Siempre afuera, al aire libre, mirando el cielo... asi vivió mi amado amor; amaba el bosque, amaba el mar. Trabajaba "por principio" y no esquivaba las tareas difíciles. No quería retirarse del mundo laboral, se sentía resonsable de tantas personas. Pero la fecha de vencimiento llegó y ese cuerpo fuerte, tan exigido, empezó a presentar señales de desgaste, a los 76 años de uso. Y asi fué, como de golpe, se desmoronó la vida de mi esposo.  Su espíritu indomable se vió restringido a la lentitud de sus pasos, su visión mengüada le trajó dolor insostenible y una enfermedad monstruosa se apoderó de su respiración. En los últimos meses de su valiosa vida se aisló en la pena, dejó de hablarnos, dejó de mirarnos, dejó de comer... se fué de este mundo antes que su cuerpo dejara de funcionar completamente, en mayo de 2017. Han pasado dos años, cinco meses, algunos dias y sigo aqui sin procesarlo. No puede ser que ya no esté y, sin embargo, no está. Nunca ha salido de mis pensamientos, pero trato de no pensar en él. Sigo con Mi labor, pero ahora es una carga pesada; ya no esta mi amado amor esperando mi regreso en nuestro mundo de dos.
Venimos a esta vida, con una fecha de vencimiento... mientras se cumple la mía, me ocupó en mi misión: ayudo a aprender, comparto lo que sé hacer, conforto otras vidas. Confío en mi Hacedor y en su sabia voluntad; no comprendo la razón de mi existencia, pero sé que habrá respuestas. Mientras escribo, cae una lluvia hermosa de primavera; de mis ojos también.