Después de mucho tiempo, vuelvo a pintar. Necesito una puerta y no debe ser una puerta común, sino una que se parezca al ambiente nuevo en que vivimos. Me animé pues, a tratar de lograr el diseño justo: narcisos, como los que están floreciendo en el patio y en todo el entorno. Vamos a ver que sale.
Primeros trazos:
Y el resultado final:
Y este trabajo, tiene un plus: las flores de la cubierta las pintó mi hijo Nicolás (de Jimmy Art). El mismo diseño pero, se nota claramente, que fue otra mano la que manejó el pincel:
Ahora sí. El rincón del lavado está en orden y más alegre. No es trabajo trabajar ahi.















