sábado, 21 de noviembre de 2015

El regalo...

Llegó como una amenaza.  Nada de pensar en abrirlo.  Lo mejor que se me ocurrió fue guardarlo para no tener "la tentación" a la vista.



Y estaba llena de cositas... hechas por unas manitos prolijas y dedicadas.





Y la lectura... un mar de emociones.



Una tarjeta llena de detalles y sentimientos... la guardo con cuidado y agradecimiento.



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