Llegó como una amenaza. Nada de pensar en abrirlo. Lo mejor que se me ocurrió fue guardarlo para no tener "la tentación" a la vista.
Y estaba llena de cositas... hechas por unas manitos prolijas y dedicadas.
Y la lectura... un mar de emociones.
Una tarjeta llena de detalles y sentimientos... la guardo con cuidado y agradecimiento.







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